Una herramienta digital para la gestión de vacunas individualizadas puede servir solo para registrar una solicitud. Pero también puede permitir continuar trabajando con ella una vez creada.
Además de recoger la información, una herramienta puede permitir realizar acciones sobre la solicitud a medida que avanza el proceso.
Para que una herramienta encaje en la consulta, primero debe responder a los retos del día a día en la gestión de vacunas individualizadas.
¿Qué puede hacer una herramienta durante el proceso? Puede permitir actuar sobre la solicitud en función de la fase en la que se encuentre y del papel de cada participante.
De registrar una solicitud a poder trabajar con ella
Una vez creada una solicitud de vacuna individualizada, el trabajo puede continuar desde la propia herramienta.
Se puede revisar la información disponible, aceptar o rechazar la solicitud, solicitar información adicional o confirmar determinados pasos, según corresponda en cada momento.
Así, la solicitud no solo queda registrada, sino que puede seguir gestionándose desde la propia herramienta.
No siempre se puede hacer lo mismo con una solicitud
Lo que se puede hacer con una solicitud depende de la fase en la que se encuentre, por lo que no siempre están disponibles las mismas acciones.
Por ejemplo, la farmacia puede confirmar que ha recibido la vacuna y registrar su entrega al paciente. El laboratorio, por su parte, puede aceptar o rechazar una solicitud y seguir gestionándola.
Cada participante interviene de una forma distinta
En la gestión de una vacuna individualizada participan distintos profesionales, y cada uno interviene en momentos diferentes.
La herramienta permite que cada participante consulte la información disponible y haga lo que corresponde a su función y al momento del proceso.
Así, todos trabajan sobre la misma solicitud, pero cada participante interviene según su función.
Cuando la herramienta forma parte del trabajo
Una herramienta forma parte del trabajo cuando permite hacer algo más que recoger una solicitud. Para ello, debe permitir que cada profesional pueda consultar la información y realizar las acciones que le corresponden.
En REMPe, los distintos participantes pueden acceder a la solicitud y, desde ahí, hacer lo que corresponde en cada momento.
Así, la solicitud puede seguir trabajándose desde la propia herramienta una vez creada.






